
Capitán Invierno. Canciones como un abrazo. Rock Argentino para todo el mundo.

''Para alumbrar lo que nos queda, cruzando toda la marea. Y al fin, la canción que llega: De noche, sigo luciérnagas. ''
De Luciérnagas, el último sencillo de Capitán Invierno que cuenta con la colaboración de Rosendo Faulkner.
LETRAS
En el último renglón guardaba un espacio.
Fue el invierno anterior y los años del desánimo.
Se desarma el proyecto. Tomamos el atajo.
La casa se agrietó: Lugares abandonados.
Y hasta el fin de la tristeza, de noche, sigo luciérnagas.
Y escribo para no perderlas, de noche, sigo luciérnagas.
En el próximo naufragio doy hasta el corazón
por un mejor pasado o por otra canción.
Quemamos los papeles y nos acostumbramos
a coserle un adiós, al futuro que inventamos.
Para alumbrar lo que nos queda, cruzando toda la marea.
Y al fin, la canción que llega: De noche, sigo luciérnagas.
Santa madre de los olvidos: Pastillas para temblar.
Creo que pronto hundimos. Hundir para no estallar.
Santa marea, yo le pido, no me deje naufragar
en las aguas del olvido. No la quiero extraviar.
Para perdonar lo que no puede salvar del incendio.
Mis manos en tus manos yendo a ningún lugar,
mis manos en tus manos se hace tarde ya,
mis manos en tus manos te empezas a soltar,
morir de amor, quiero eso y nada más.
Canciones de los que huimos en papeles de tomar.
Ya no quiero ser el mismo. Ya no quiero regresar.
Por eso salto al vacío, me voy para buscar
al ángel de los heridos que no pueden descansar.
Un ángel que nos pueda abrazar en silencio.
Más horas que arrumbar en éste ático repleto,
¿Quién sabe dar cuerda al tiempo?
En secreto sé de muertos que aún lloran despiertos,
asustados por los truenos.
¿Dónde esconder los incendios?
para que nos ahoguemos,
nunca lo aprendemos.
Yo no sé donde empieza el olvido
si acaso es un páramo que debo cruzar.
La luz se apaga, cierro los ojos
y me quiero quedar.
Un rato más.
Más rostros que alumbrar en este ático repleto,
¡Quién lo encontrará primero!
Ya rompí las ventanas, me ahogo, no te encuentro,
Nadie sale intacto a tiempo.
¿Dónde esconder nuestros cuerpos?
que no los encuentre el miedo,
que no nos consuma el fuego…
… Lo busco a tientas, lo espero de verdad.
Un día, pronto, al final de este ruido,
yo sé que pronto lo podré descifrar.


